Hace unos meses dió a luz una nueva Norma de AENOR (UNE 56418:2016) respecto a la presentación de un protocolo que sirva para los ayuntamientos a la hora de abordar una plaga de termitas subterráneas dentro de su casco urbano.

Un servidor ha formado parte del grupo de trabajo de expertos de termitas del Subcomité 4 «Protección de Maderas del Comité Técnico 56 «Madera y Corcho» de la Asociación Española de Normalización (AENOR), el cual ha elavorado el contenido de dicha Norma de AENOR.

Dicha Norma indica en su página 3

“La actividad de las termitas puede llegar a ocasionar graves daños en elementos estructurales (vigas, forjados, falsos techos, cubiertas, cornisas, etc.) y de carpinterías (puertas, ventanas, etc.), con riesgo potencial de desplomes, que pueden ocasionar daños físicos a los usuarios de los edificios.”

En otras palabras, cuando se dan las circunstacias de que hay constancia de presencia de termitas subterráneas en propiedades con elementos estructurales de madera lo que está en juego no es en sí la carpinteria de la propiedad, sino más bien, la vida de las personas que residen en la misma. Este hecho en sí justifica sobradamente la puesta en marcha de un PLAN DE ACCIÓN que permita:

  • 1) Evaluar la magnitud de la plaga -su extensión- mediante la realización de un estudio y en segundo lugar
  • 2) Realizar un tratamiento mediante el sistema de cebos que permita su completa eliminación.

Las termitas subterráneas son una plaga urbana por lo que afecta a la municipalidad siendo un problema de ámbito global que afecta a todos los residentes dentro del núcleo de un casco urbano. Las termitas subterráneas residen y se desplazan por el suelo por lo que utilizan la vía pública para acceder y alcanzar elementos celulósicos de distintas propiedades. El problema es de todos (los que las padecen y los que las tendrán), estando la solución global únicamente en manos de los aytos. los cuales disponen de mecanismos para poder poner solución global a esta plaga.

En España ya son más de 50 los Ayuntamientos que han demostrado que tiene sentido implicarse para dar solución a este problema “de todos”, pues independientemente del coste de un estudio y tratamiento que ponga fin a esta plaga, los daños económicos -y humanos- siempre serán infinitamente superiores causados por las termitas.

En la página 6 de dicha Norma se indica:

“El plan de actuación debe ser activado ante la aparición de ataques de termitas subterráneas en una o varias edificaciones del casco urbano, ya sea por manifestación de patologías producidas por termitas en elementos de madera o por la presencia real de termitas subterráneas. Cualquier persona (vecino, propietario, inquilino, técnico, empresa de tratamiento, etc.) que aprecie algún daño, o indicio de presencia de termitas subterráneas debe comunicarlo a la administración pública competente. La administración pública local es la responsable de confirmar la información y activar el plan de actuación en el caso que sea procedente.

Si usted es un particular o una empresa de control de plagas y tiene conocimiento de la presencia de termitas en el interior de un casco urbano, usted debería poner en conocimiento de dicha situación al correspondiente ayuntamiento para que de esta forma se pueda activar el mencionado protocolo que permita 1) Confirmar y Evaluar la magntud de la plagas y 2) Poner en marcha un tratamiento que garantice la eliminación de la plaga.

Lo que está en juego no es solo el patrimonio público y privado, se trata de vidas humanas.

BOPA núm. 274 Andalucía 8 septiembre 2005 Pág. Núm. 16.295 indica:

“Los daños producidos por poblaciones de termitas no son competencia directa de la Consejería de Salud, en cuanto a que no afectan a la salud humana, siendo un problema que incide directamente sobre la seguridad de las viviendas o edificios cuando la actividad de las termitas afecta a las estructuras de los mismos.

El diagnóstico de situación se lleva a cabo por técnicos especializados en control de plagas y por técnicos en urbanismo para comprobar la afectación de los edificios. Habitualmente en la resolución del mismo se implica el ámbito de competencia municipal, ya que los termiteros se extienden bajo el subsuelo sobrepasando los límites de la propiedad privada.”

Quedo a disposición de asesorar a cualquier persona o empresa que precise de aclaración o mayor información al respecto.

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