Recientemente recibí una consulta sobre si el Iroko y la Jatoba eran maderas resistentes al ataque de los xilófagos. La persona que me hizo la consulta me indicó que ella entendía qué sí lo eran dado que al ser maderas tropicales poseen defensas naturales frente al ataque de las termitas. Yo le dije que no hay nada mejor que poder ver uno mismo las cosas y poder comprobar la veracidad o no de lo que leemos, por lo que le invité a que me enviara unas muestras de Jatoba y de Iroko y procedería a ponerlas a prueba en contacto con nuestras termitas en nuestro laboratorio.

En una página web encontré el siguiente dato respecto a la Jatoba:

JATOBA (Hymenaea courbaril) Arbol de la familia de las Leguminosas.- Originario de México meridional, que se extiende a través de América central e Indias del oeste a Brasil, Bolivia, y al norte de Perú.- La madera presenta un duramen de color salmón al marrón anaranjado cuando esta recién cortado, llegando a ser de rojo al marrón rojizo cuando está seco; marcado a menudo con las rayas oscuras; la albura es generalmente ancha; blanca, gris, o rosácea.- Su madera es dura y pesada de buena calidad, la fibra es recta, aunque en ocasiones también encontramos piezas de fibra cruzada; No tiene olor ni gusto distintivo.-.- La madera es moderadamente difícil de aserrar.- La madera es muy resistente a los hongos y a la putrefacción, el duramen es también muy resistente a las termitas pero poco resistente al ataque de los perforadores marinos (taredo navalis).

Os comparto el resultado de nuestro ensayo… sobran más comentarios al respecto.

¿Cómo es posible que puedan comer materiales tan duros? Otra imagen ayudará a comprenderlo -mandíbulas de una termita obrera-.

Mandibula de Coptotermes vastator. (Foto J. Pinto)

Mandibula de Coptotermes vastator. (Foto J. Pinto)

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