Los seres humanos a lo largo de la historia han descubierto algunas de las mejores maneras de hacer rendir su tiempo, de propender por su propio beneficio, por incrementar los niveles de eficiencia en el cultivo y recolección de alimentos y en general de todos los ámbitos de su vida, no obstante los seres humanos no somos los únicos seres sobre la faz de la tierra capaces de generar fuentes de alimentación más evolucionadas que la caza y la recolección, las termitas también nos enseñan su propio ejemplo de vida.

El origen de las termitas “heterotermes tenuis”.

Las termitas de la especie Heterotermes tenuis son unas de las más trabajadoras de la naturaleza, por ejemplo, la asociación que tienen las castas inferiores del termitero de esta especie, con los diferentes microrganismos, resulta bastante refinada, no obstante esta difiere enormemente de las relaciones que han establecido termitas más modernas con estos microrganismos.

Las termitas superiores se alimentan de los monocultivos de hongos que ellas mismas han cultivado, hasta el momento no se ha podido determinar ni cómo, ni en que momento lograron estas desarrollar dicho comportamiento, no obstante se considera que la especie Heterotermes tenuis puede ser el elemento clave en la evolución de este grupo de animalitos.

La historia sobre las investigaciones de esta termita comienza en el mes de enero de 1999 cuando un estudiante, viajó a Tiputini, Ecuador, en el corazón de la selva amazónica, con el propósito de recolectar algunas termitas para llevar a cabo los estudios de la simbiosis de estos animales, en aquel lugar la vegetación es lo suficientemente alta y espesa, tan abundante, que incluso logran albergar algunas otras plantas que viven sobre ellas.

Si bien en estos lugares se encuentran enormes árboles, las plantas casi no crecen debido a que los árboles más grandes evitan que la luz descienda con todo su esplendor; esta descripción es perfecta para definir el hábitat de todo tipo de organismos vivos sobre la tierra que se reproducen e interactúan unos con otros.

En este lugar cualquier trozo de madera muerta se encuentra lleno de termitas, las Heterotermes tenuis, una especie de color blanco amarillento y de vida subterránea no es la excepción.

La forma de vida de las termitas “heterotermes tenuis”.

Estas termitas cultivan los hongos Termitomyces y de estos lograr sus cultivos puros, las termitas esponjan el suelo, lo abonan, podan los hongos eliminando los filamentos y las hifas que no tienen utilidad y las cuales podrían procurar la pérdida del cultivo, luego eliminan otros hongos que podrían crecer como maleza; finalmente estas termitas cosechan el producto.

Es difícil apreciar en otra especie de la naturaleza tal dedicación para el cultivo y cosecha de su propio alimento, es más, los micólogos han cultivado estos hongos en un cultivo artificial desarrollado en un laboratorio produciendo las famosas hifas o filamentos largos, en cambio aquellos hongos cultivados por las termitas producen hifas con puntas redondeadas, tomando la forma de unos bastoncillos y esferas que no pueden apreciarse en ningún otro lugar natural o artificial.

El abandono de estos huertos genera que estos crezcan de manera desmesurada, se han requerido millones de años en la práctica y selección evolutiva para realizar este tipo de “agricultura”, de este modo han podido establecerse enormes colonias de termitas superiores que desarrollan el cultivo de estos hongos y que viven en los denominados termiteros, aquellos nidos que sobresalen de la superficie de los suelos.

Por otra parte, las termitas de la especie Macrotermes natalensis, una especie que habita en el sur de África, generalmente puede emplear hasta dos millones de individuos para desarrollar grandes construcciones cónicas muy complejas, estas pueden llegar a medir hasta tres metros de altura, como si fuera poco poseen algo así como “aire acondicionado”, mientras que la madriguera de las termitas y sus huertos, ubicados en el interior, ocupan casi la tercera parte del tamaño total de la colonia; en la parte inferior se encuentra una gran bodega en la cual se hallan pilares que soportan todo el termitero.

Tan sólo la tercera parte del termitero se encuentra ubicada sobre el suelo, lo demás se encuentra bajo tierra constituyéndose en una obra cumbre de la arquitectura, conectada con el exterior a través de los túneles radiales, los conductos verticales y una chimenea central cerrada en la parte superior, haciendo circular el aire continuamente a través de esta.

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