Empezaré indicando lo que considero no es. Un experto en TerMiTaS no es una persona que lo sabe TODO sobre las termitas, eso en todo caso es un ‘sabelotodo’, por lo que no necesariamente ha de tener una respuesta para todo. Tampoco es un ‘listillo’, el cual seria aquella persona que sin realizar estudio en profundidad alguno determina rápidamente la cantidad de colonias de termitas que residen dentro de una propiedad o determinada superficie.

Para MI un experto en TerMiTaS es aquella persona que si o si esta enamorada de su trabajo, las termitas. No es posible que un experto no ame el mundo de las termitas y aunque tenga mucha experiencia pueda ser considerado como ‘experto’, en todo caso sera eso, una persona con experiencia, la cual no implica necesariamente que sepa como localizar y eliminar colonias de termitas de forma correcta.

La cirujia y las termitas

Yo suelo comparar este oficio o profesión con el de la cirugía a corazón abierto. No se trata de que uno quiera ser un buen cirujano, y quizás hasta dedique su vida a ello, estudiando y estudiando, pero llegado el momento de las practicas, si en verdad una persona no sirve para realizar este tipo de operaciones, no se tratara de que quiera tan solo hacerlo muy bien -lo cual sera muy importante y necesario-, si llegado el momento se hace evidente de que esa persona no sirve para ello, no creo que valga la pena insistir.

Cada persona tenemos nuestras cualidades, y por mucho que yo me empeñe en dibujar bien, si no sirvo, no sirvo. Un pésimo pintor puede ser un excelente abogado, o técnico de plagas, o etc…

La clave del éxito

La pasión por las termitas. Si una persona no alcanza esto, podrá llegar a ser un buen técnico, alguien con mucha experiencia… pero nunca un ‘experto en termitas’. Es mi opinión.

Comparto a continuacion un extracto de lo que me escribió hace unos meses una persona que padecía la ‘enfermedad’ de las termitas en su propiedad y cuya descripción por parte de dos ‘expertos’ aclara muy bien lo que quiero expresar en este articulo:

“Te cuento cómo fue mi contacto con varias empresas, porque puede serte útil.

Llamé a varias de la zona de Cataluña. No te puedo dar una relación de ellas porque no la tengo. Algunas me respondieron amablemente por teléfono, pero no llegaron a contactar de nuevo conmigo, tal como me prometieron. Incluso insistí llamando más veces. Alguna otra me dijo que pasaría y me dio plantón. Me causó extrañeza porque yo me había limitado a pedir un presupuesto, sin mayores explicaciones, como las que te he dado a ti. Finalmente, dos pasaron por casa: Ibertrac y otra más.

Primero lo hizo Ibertrac, que envió a un técnico muy amable, cercano, joven, dinámico, informal y desenfadado. Me resultó muy agradable su visita. Hizo una inspección de toda la casa, pinchando con un punzón los marcos de puertas y ventanas, haciendo fotografías, levantando un plano esquemático de la casa y marcando en él los puntos en los que había detectado presencia de termitas. Inspeccionó el jardín, levantó ramas podridas, se manchó las manos y me mostró las termitas. Me explicó cuál iba a ser el plan de tratamiento y me entregó información de la empresa. No tuve que andar detrás de ellos, me respondieron con rapidez y me enviaron también un presupuesto rápidamente. Quizás pensarás que no les sirvió de nada porque no les encargué el trabajo. Pero te aseguro que se lo habría encargado si hubiese podido.

¿Me permite examinarle por favor?

Otro día vino un hombre de la otra empresa. Aunque lo recuerdo vagamente, tenía unos 50 años y vestía traje, en contraste con el técnico de Ibertrac, que vestía informalmente pero no por ello daba impresión de informalidad o falta de profesionalidad. Miró la casa desde el centro de la estancia principal pero ni se agachó, ni pinchó, ni salió al jardín. Hizo alguna fotografía y fue correcto y amable. Habiendo venido antes Ibertrac, la impresión que me dio fue la de un médico que te pregunta desde el otro lado de la mesa mientras escribe la receta y casi ni te mira. En cambio, Ibertrac me hizo tumbar en la camilla, me hizo sacar la lengua, me tomó la tensión y me dijo que no me moriría pero que tendría que tomar medicación.

Cuando me dirijí a los profesionales del sector, estaba ansioso, necesitaba respuestas. No estaba pidiendo presupuestos para cambiar los azulejos del baño o pintar la casa. Creo que en el tema de las termitas es importante dar respuestas rápidas y que generen confianza. Alguien que llame a una empresa por un problema de termitas probablemente estará angustiado y valorará más la atención y la seguridad que lo que le costará el tratamiento.”

Conclusión

Un experto ha de ser una persona que ame profundamente su trabajo, que sepa en cada lugar el tener suficiente visión de cómo se ha de intervenir, dónde y cómo inspeccionar, dónde y cómo instalar los dispositivos de conexión y monitoreo, cómo tratar los dispositivos durante el tratamiento, cómo interpretar (discernimiento) lo que observa durante cada estación, cómo llevar a cabo modificaciones del planteamiento inicial cuando se hace evidente de que son necesarias para redirigir el tratamiento al objetivo inicial, cómo mantener informado al propietario de todo el proceso y las incidencias que le puedan acompañar, cómo transmitir inicialmente y mantener de forma indefinida en el tiempo la confianza de que el problema esta en las mejores manos diciendo siempre la verdad y manteniendo total honestidad con lo que expresa, y manteniendo viva su inquietud por cada día dejarse enseñar por las propias termitas las cuales sin lugar a dudas son las que realmente nos hacen expertos en este hermoso pero complicado mundo de las termitas y su control.

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