10Durante los últimos 50 años se ha venido registrando un marcado cambio en los problemas sanitarios del viñedo, como lo aseveran los testimonios de los técnicos y viticultores de cierta edad.

Si nos fijamos en las plagas, algunas de ellas, como el cigarrero, la langosta y la altica han desaparecido casi por completo del viñedo español, o su incidencia ha decrecido, como en el caso de la piral, otra de sus plagas seculares. El recuerdo de muchas de ellas ha quedado archivado en los tratados vitícolas antiguos.

La polilla del racimo, Lobesia botrana Denis & Schiffermiiller, desconocida para nuestros abuelos, ha pasado a ser la especie clave de la mayor parte de los pagos nacionales. Para combatirla se han empleado multitud de insecticidas con­vencionales y se han aplicado diversos medios biorracionales, entre los que destaca el sistema de confusión sexual, una vez que se han conocido bien las peculiaridades de su biología. Este sistema se lleva a cabo en unas 4200 ha del Marco del Jerez que se desean mantener bajo la filosofía de la Producción Integrada. En las mismas, se han logrado reducir drásticamente los tratamientos convencionales contra el torcido, pero algunas plagas casi olvidadas, como era el caso de la altica, han vuelto a irrumpir con fuerza en el panorama sanitario y cada vez son meses intensos los ata­ques pre y post vendimia de los mosquitos verdes (OCETE et al. 1999 y 2001). Los daños causados por trips y la mosca mediterránea de la fruta cada vez van alcanzan­do mayores dimensiones, sobre todo en la zona mediterránea, causando una depre­ciacion de la uva de mesa afectada.

En viñedos de Castilla y Leon, La Mancha, Valdeperias, La Rioja y Navarra, la subida de los niveles poblacionales de tornillo, Xylotrechus arvicola (Olivier), esta produciendo una cierta alarma, dada la vulnerabilidad de algunos viduelios frente a este cerambícido xilófago (OCETE et al., 2002).

Si atendemos a las enfermedades, aparte de los clásicos hongos, ofdio y mildiu, que al igual que la filoxera llegaron de Norteamérica, cada vez son meses corrientes los problemas causados por ese vasto complejo de hongos de madera, y se mira con inquietud a los fitoplasmas, como el causante de la Flavescencia dorada.

Aunque, probablemente, las termitas hayan estado secularmente presentes en las cepas, sobre todo en zonas meridionales, su grado de infestación no debió ser excesivamente importante y se limitarla a cepas muy viejas (MAYET, 1907). No aparecen referencias en los artículos del Semanario de Agricultura y Artes destina­do a los Párrocos, que se publicaron imbuidos por las corrientes ilustradas, desde las postrimerías del S. XVIII hasta la Guerra de la Independencia. En ellos, sin embargo, existe un nutrido número de artículos sobre otras plagas. No obstante, aparece una alusión en la obra de BOUTELOU (1807) sobre el viñedo de Sanlúcar de Barrameda y Jerez de la Frontera:

Acontece con frecuencia que si se suprimen algunos brazos gruesos de las cepas, penetran las hormigas en la medula, horadan el centro, y en aquel hueco se fija el agua, causando la pudrición de la vid.

Tampoco se suele tocar el tierra en los libros de agricultura y viticultura anterio­res a la segunda mitad del S. XX. Los problemas causados por las termitas comien­zan a ser importantes a partir de esa 6poca, cuando llegan las primeras consultas de los viticultores a las estaciones de aviso de la zona central y meridional de España y a ciertas inspecciones de agricultura de Francia e Italia, en pleno apogeo de los tratamientos masivos con organoclorados. Había comenzado la expansión de Kalotermes flavicollis (Fabricius) -termitas de la madera seca-, que constituye el principal problema de insectos xil6fagos en la viticultura meridional de España. En el tratado de RUIZ CASTRO (1965) no existe ningún articulo dedicado a esta especie, pero aparece citada en el catalogo sistemático de plagas de la vid.

Las infestación de K. flavicollis provoca el envejecimiento precoz de las cepas, coadyuvado por las etapas prolongadas de sequía y reforzado por el empleo de tuto­res, fundamentalmente de pino, atacados. Las perforaciones del isóptero facilitan la penetración de agua en la madera, con la consiguiente proliferación de infecciones fúngicas.

La acción de la otra termita, Reticulitermes lucifugus (Rossi), aunque provoca graves problemas en construcciones y obras de arte de madera, no suele causar daños relevantes en viñedo, ya que solo ataca en su fase terminal.

Todo lo anteriormente expuesto refleja la continua evolución a la que se encuen­tra sometida la biocenosis del viñedo, que es un factor de gran peso específico para el diseño de las estrategias de Producción Integrada en el sector.

La viticultura representa una actividad con gran importancia económica y social dentro del sector agrícola español, a la par que contribuye a la preservación del suelo frente a los problemas de la erosión. Por ese motivo, nuestro equipo de traba­jo lleva realizando diversos estudios sobre problemas sanitarios de este cultivo. Dada la creciente incidencia de la termita en los pagos de la mitad meridional de España, se ha creído conveniente realizar el presente trabajo, destacando la impor­tancia de esta plaga de desarrollo oculto y contribuir a un mejor conocimiento de la misma, ya que la escasa información sobre Kalotermes flavicollis se encuentra muy frag­mentada en diversas publicaciones.

PLANTAS HUESPED

Ademas de en viñedos, se ha citado la presencia de Kalotermes flavicollis en Israel como plaga secundaria de tres especies del genera Platanus (P. occidentalis, P orientalis y P. acerifolia (HALPERIN, 1990) y en otros arboles ornamentales (HALPERIN, 1973). En Italia, se ha detectado en olmos (ROSSI y ROSSI, 1977), eucaliptos, alcornoques, olivos, castaños, moreras, perales, chopos, fresnos y acacias (PROTA, 1962 y 1965). En Francia, ha sido citada sobre Celtis australis (LEBRUN, 1966) y sobre numerosos frutales y arboles forestales (FERRERO, 1973). En Eslovenia y zonas de la antigua Yugoslavia constituye una plaga de ornamentales y frutales, entre los que se incluyen: Ficus carica, Tamarix africana, T gallica, Olea europea, Cupressus sempervirens y Celtis australis (KERVINA, 1972 y 1976).

En el ámbito territorial que nos ocupa, se han encontrado colonias de la termi­ta en las siguientes especies botanicas: jdpiter, Lagerstroemia indica; adelfa, Nerium olearder;ciruelo japones, Prunus pisardii; almendro, Prunus dulcis; olmo, Ulmus minor, pino pit-loner°, Pinus pinea; platano de sombra, Platanus hybrida; higuera, Ficus carica; olivo, Olea europea; almez o latonero, Celtis australis; chopo, Populus nigra y Membrillero,Cydonia oblonga (Figura 2)

Hay que resaltar que la madera del Platanus orientalis posee propiedades anti­termfticas contra Kalotermes flavicollis (GUL et al., 1988), sin embargo, en el hibrido entre las especiesorientalis y occidentalis, bastante común en parques y jardines, suelen detectarse altos niveles de infestacion. Esta es la causa de que en muchas ciudades, como por el ejemplo Sevilla, la caída de ramas por la acción minadora de la termi­ta se est6 convirtiendo en un serio problema municipal.

 

ZONAS VITICOLAS AFECTADAS POR LAS TERMITAS, KALOTERMES F.

Kalotermes flavicollis esta presente en distintas regiones vitícolas circunmediterraneas como son Italia (PROTA, 1965 y 1987; SPRINGHETTI, 1957), Francia (FERRE­RO, 1973 y 1988) y España (LARA y CORDERO, 1993).

En la actualidad, esta termita constituye una de las principales plagas con inci­dencia creciente dentro de los viñedos de la regi6n central y meridional de España. Nuestro equipo de investigación ha podido constatar su presencia en las Denominaciones de Origen de La Mancha, Valdepeñas, Ribera del Guadiana, Jumilla, Montilla-Moriles, Málaga, Condado de Huelva, Marco del Jerez, así como en otras zonas vitícolas, tanto de vinificación como de uva de mesa o producción de pasas, como son Costa de Granada, La Alpujarra (Granada-Almeria), Bailen (Jaen), El Aljarafe y Los Palacios (Sevilla) (Figuras 4-8). También, es frecuente en las regiones del Algarve y Alentejo en Portugal, así como en los viñedos de uva de mesa y de vinificación del Magreb.

Cabe indicar que, en el caso de los viñedos situados en La Axarqufa, Costa de Granada y La Alpujarra, los cultivos de almendro, ya sean en parcelas con mono­cultivo o intercalados entre las vides, constituyen un autentico reservorio para la plaga (Figura 9).

No se han encontrado infestaciones causadas por la termita en poblaciones de vid silvestre, Vitis vinifera L. subespecie sylvestris (Gmelin) Hegi, pese a que algu­nos tutores, como es el caso de las adelfas, estuvieran atacados dentro de los bos­ques en galería de Andalucía y Extremadura.

DISTRIBUCION ESTACIONAL DE LOS COMPONENTES DE LA COLONIA DE TERMITAS EN EL VIÑEDO

El estudio se ha llevado a cabo mediante la fragmentaci6n de cepas infestadas en Tierra de Barros, Marco del Jerez, Montilla-Moriles y Costa de Granada, en muestreos realizados a lo largo del año, entre los años 1993-2001, siguiendo la metodología expuesta por LOPEZet al. (2000b). De el se desprenden las siguien­tes conclusiones:

  • La mayor parte de la puesta queda albergada en las regiones inferiores del tronco de las cepas, a lo largo de las distintas estaciones del año. En colonial jóvenes, aparecen acúmulos de huevos en zonas elevadas, sobre todo en los casos en que las cepas no sobrepasen los cuatro años de plantación.
  • Los diversos estadios larvarios tienden a acumularse en las zonas inferiores del tronco, durante los meses más fríos de año. A partir del desborre, se observa un cierto desplazamiento hacia los Brazos, vara o pulgar, o cabeza (según el tipo de poda). El porcentaje mayor de larvas en las zonas superio­res que sustentan los pampanos se alcanza durante los meses de julio y agosto.
  • Los pseudoergados siguen una dinámica muy similar a la de las larvas.
  • Los soldados tienden a situarse en las zonas que albergan los mayores niveles de puesta. No obstante, a finales de verano, algunos contingentes se desplazan hacia la parte superior, donde se concentraran los imagos sexuados.
  • Los estadios ninfales de segunda y tercera edad comienzan a concentrarse en las zonas altas a partir de los meses junio o julio.
  • La gran mayoría de esas ninfas aparecen transformadas en imagos alados entre mediados de septiembre y principios de octubre.

 SUCESION DE LA COLONIZACION DE LAS CEPAS

Aquellas cepas que han sufrido una colonización primaria por Kalotermes flavicolliscuando ya tienen un porcentaje de madera muerta elevado, mas del 70%, pueden sufrir una nueva infestación en eras áreas por R. lucifugus. Normalmente, el por­centaje de cepas que albergan colonias de ambas especies de termitas suele ser bas­tante bajo, de hecho, no suele superar el 4%.

Posteriormente, suelen aparecer colonias de hormigas. Las especies mas comu­nes encontradas en los viñedos de Andalucía y Extremadura Ott son Plagiolepsis schmitziForel (Hymenoptera, Formicidae) y Lasius alienus Foerster (Hymenoptera, Formicidae) (LOPEZ et al., 2000b). En viñedos próximos a alcornocales, situados en el Condado de Huelva, ocasionalmente, se observa en las cepas la presencia de otro formícido, el morito, Crematogaster scutellaris Olivier.

SÍNTOMAS DE INFESTACION Y DATOS DE SINTOMAS DE INFESTACION DE LAS TERMITAS KALOTERMES F.

Aparte del examen realizado durante la época de poda, que revela la existencia de galerías excavadas, los síntomas que pueden alertar sobre la presencia de la ter­mita son los orificios de salida, con un diámetro inferior a los 2 mm, de los imagos alados, que se encuentran situados en las zonas superiores del tronco principal y de los Brazos de las cepas (Figura 22).

A medida que aumenta el tamaño de la colonia, las larvas maduras, pseudoer­gados y ninfas van excavando un conjunto de galerías que constituyen el nido del interior de la cepa. En colonias grandes, que pueden superar en algunos casos, los 1000 individuos/cepa, lógicamente, la sección de vasos conductores dañada por el xilófago es bastante extensa. Ello provoca que la vitalidad de la planta sea mante­nida por una porción reducida de floema y xilema, lo que se traduce en un debilita­miento y envejecimiento prematuro de la misma.

En la Tabla 3, se ofrece el resultado obtenido al fraccionar cepas de distinta edad, de la variedad Palomino fino, en el Marco del Jerez, siguiendo el esquema adjunto (Figura 23).

TABLA 3

Porcentaje total y por regiones de la superficie dañada
por las termitas, K. flavicollis según las edades de las cepas.

EDAD (años)

A

B

C

D

E

F

TOTAL

5 – 14

0

0

0

3,21

10,51

12,35

2,82

15 – 20

33,54

45,83

55

60,42

61,46

57,91

52,36

2 -30

28,90

40,95

46,9

50,47

48,43

54,09

44,96

< 30

56,91

65,74

68,89

69,89

71,57

73,70

67,70

Los resultados muestran como en cepas con edad superior a los 15 años, alas del 40% de la superficie de la planta esta afectada por la termita. En la parcela de edades comprendidas entre 15 y 20 años, el porcentaje de daños es superior que en las de entre 21 y 30 años, debido a su situación en la viva del C.I.F.A Rancho de La Merced, ya que se encuentran rodeadas de diferentes variedades, como la Pedro Ximenez y Sultanina, mucho más sensibles y con mayor infestación.

Puede observarse como el porcentaje de superficie dañada disminuye a medida que se van estudiando las regiones más inferiores del vegetal. No obstante, ese gra­diente tiende a ser menor en los casos en que la superficie total de la cepa se encuen­tra muy afectada.

Analizando los datos expuestos, puede extraerse que, al ir aumentando el nivel poblacional de la colonia, los daños se van extendiendo en dos sentidos, hacia las regiones inferiores de la cepa y desde la zona del parénquima medular hacia la peri­feria.

La infestación provoca que secuencialmente vayan muriendo los brazos de las cepas afectadas y estas sean mas susceptibles a la rotura causada por las labores del cultivo (Figura 25-26). No obstante, la producción de uva se encuentra muy influen­ciada por la pluviometría, como puede verse en la Figura 27, confeccionada con el seguimiento a lo largo de 10 años de la producción en una misma parcela del Marco del Jerez, que hubo de arrancarse por causa de las termitas.

FIGURA 27

Producci6n media/ha y pluviometría de una villa con fuerte infestación
de K. flavicollis durante las campañas 1986/87 – 1995/96

Producción Kg/ha

18000 16000 14000 12000 10000 8000 6000 4000 2000 800 700 600 500 400 300 200 100 0

Las estimaciones realizadas durante el año 2000 en la última región vitícola indicada, con poda de vary y pulgar, muestran unos resultados alarmantes. El 45% de las cepas con 5 años de edad presentan infestación; el 60% de las de 10 años y el 100% de las que superan los 15 años. Estos daños son extrapolables a los casos del Condado de Huelva y Montilla-Moriles, donde dominan las variedades Zalema y Pedro Ximenez, respectivamente. En estas zonas, el uso de tutores de pino infes­tados ha podido, como ya se ha comentado, tener una gran influencia en la propagación de la termita.

En el caso de la Axarquia y la Costa de Granada, que tienen en general un mate­rial vitícola deficiente, con fuerte infección del virus del entrenudo corto, la cepas dela  variedad dominante, moscatel, que superan los 12 años de edad suelen presen­tar un 100% de infestación. Los niveles de infestación de las castas Rome y Manttio son muy similares.

El comienzo de la infestación suele ser mas tardío, a partir de los 14 años, en el caso de Tierra de Barros, La Mancha y Valdepeñas, aunque depende mucho de la variedad. Asimismo, los niveles de cepas infestadas y superficie dañada/cepa son inferiores a los registrados en Andalucía, ello puede deberse a la mezcla de varie­dades dentro de una misma parcela, a la climatología y at tipo de poda tradicional, en candelabro o en cabeza. De manera global, puede decirse que las mayores exten­siones e intensidades de infestaci6n se registran en las zonas andaluzas más meri­dionales.

Cabe indicar que, cuando la madera se encuentra infectada por hongos que pro­vocan una sintomatología similar a la de la eutipiosis, no se produce infestación por la termita. Puede ocurrir que en ciertas cepas se produzcan ambos problemas sani­tarios, en tal caso, la colonización del hongo es posterior a la presencia del nido de Kalotermes flavicollis.

En muchos casos, las galerías llegan a afectar at propio portainjerto. Según las observaciones realizadas, aquellos patrones que contienen una vinífera como pro­genitor son mas sensibles a la acción de la termita, como es el caso de 19-62, 41B, 333 EM, y Colombard 1 y 2. Por el contrario, los procedentes de especies america­nas puras (Vitis riparia, Vitis rupestris y Vitis berlandieri) o los que son resultado de cruces entre ellas se muestran muy resistentes, probablemente debido at efecto de determinadas sustancias aleloquimicas.

En definitiva, la presencia de infestación de Kalotermes flavicollis en el viñedo es un fac­tor que acorta la vida de las cepas, cuya longevidad es bastante mayor en aquellas regiones carentes de Ia presión del isóptero.

MODELIZACION DE LA CURVA DE VUELO DE LAS TERMITAS, KALOTERMES F.

El modelo propuesto del vuelo de la termita se basa en los datos de captura (11 imagos alados tomados durante 4 anos consecutivos (1993-96) en una parcela de Marco del Jerez. El procedimiento de muestreo seguido consisti6 en la instalación de 10 postes con 3 trampas de cartulina engomada (20×19 cm) cada uno, colocada con su arista inferior a alturas de 40, 80 y 120 cm del nivel del suelo, respectiva mente. Mas del 50% de las capturas se registraron en las cartulinas inferiores.

Las temperaturas máximas y mínimas fueron medidas en campo. Se calcularon los grados mas acumulados (DD) mediante

DD = X (Ti-Tb)

Donde Ti representa la temperatura media en el día y Tb es la temperatura base o la temperatura umbral para esta especie que fue establecida con un valor de 0 °C.

La representación grafica de los datos de captura sugirió el use de un modelo sigmoidal, siendo el modelo logístico el elegido para describir la relación entre el numero de alados (y) y los grados días acumulados

y = 100/{1-1-exp{-b(DD-m)ll

Esta ecuaci6n representa un modelo logístico con un valor asintótico de 100 (CALVO et al., 1994). Una característica de este modelo es la interpretación de sus parámetros en término biológicos: es el punto de inflexión que nos va a indicar a que valor se alcanza el 50% de las emergencias y b nos va a indicar la velocidad de emergencia.

El modelo ajustado a los datos de cada uno de los años, suponiendo una distribución normal de los residuos y la bondad de ajuste del modelo fue establecida por los cuadrados medios residuales, la estimación de los parámetros, el grado de curvatura, la representación grafica de los residuos y la R2 adj. Para el ajuste se utilizó un Maximum Likelihood Computer Algorithm (ROSS, 1982).

La Tabla 4 muestra los resultados del ajuste de los datos al modelo logístico, comprobándose que el modelo es adecuado para la descripción de la emergencia de Kalotermes flavicollis en los diferentes

1993

1994

1995

1996

b

0,0093(0,0007)

0,0066 (0,0006)

0,051 (0,012)

0,010 (0,0015)

m

607.34 (9.85)

497.05 (15.30)

1136,1 (4.48)

651.54 (15.90)

R2 z` adj

98,5

96,4

97,6

95,9

RMS

22.89

68.77

46.96

107.78

g. 1.

13

25

8

26

Nota: RMS es cuadrado medio residual; g. I. Son los grados de libertad. Entre paréntesis se represen­ta el Error estándar de los parámetros.

Como se puede observar en la Tabla 4 existe una gran variabilidad en el valor de los parámetros debido a las diferentes condiciones climaticas existentes entre los años estudiados. Excepto los años 93 y 96 que presentaron unas condiciones climá­ticas similares.

El valor del parámetro tiene una inmediata aplicación practica ya que nos indica a que número de grados días acumulados se alcanza el 50% de las emergen­cias. Dicho parámetro varía entre 497 y 1136 grados días acumulados. Pudiéndose utilizar el valor medio de 548 grados días acumulados como un valor conservador para la aplicación de las medidas de control.

Las observaciones realizadas en las zonas vitivinícolas mencionadas indican que la emergencia de los imagos se produce tras las primeras precipitaciones oto­hales. Generalmente, la salida de los imagos suele tener dos picos máximos. En áreas de menor precipitación, se suele registrar un único pico que coincide, igualmente, con las primeras lluvias, whales, como es el caso de buena parte de los viñedos de La Axarquia, Costa de Granada y La Alpujarra.

Prácticamente, el vuelo del 70% del total diario de alados que abandonan la cepa se produce entre las 9 y 13 h (hora solar) (LOPEZ et al., 1998 a).

ENEMIGOS NATURALES DE LAS TERMITAS

Sobre enemigos naturales de las termitas y su aplicación como medida de con­trol biológico existen varias referencias recogidas en PEARCE (1997) y BUGLO­GICAL CONTROL SYSTEM que ponen de manifiesto su efectividad en pruebas de laboratorio y su dificultad de aplicación a nivel de campo.

ARTROPODOS

Entre los enemigos naturales de las termitas, dentro de las galerías que compo­nen el nido, pueden encontrarse distintas especies de arañas, ácaros, hormigas y miriápodos, que pueden ser predadores oportunistas (WOOD y SAND,1978). En el caso de la termita objeto del este estudio y en el de R. lucifugus, los ácaros Tyrolichus casei y Pyemotes scolytis han mostrado su capacidad depredadora en el caso de colonias artificiales (GALLO, 1955; GRASSE, 1986).

VERTEBRADOS

Los imagos alados, tras emprender el vuelo otoñal, pueden ser comidos por un amplio rango de vertebrados, cuya influencia real sobre sus niveles poblacionales Únicamente se conoce con cierta profundidad en un corto mimero de casos (WOOD y JOHNSON, 1986; HORN, 1988).

Probablemente, aparte de los problemas inherentes al use de ciertos pesticidas, una de las causas que han influido en la proliferación de la plaga en los viñedos españoles ha sido la drástica reducción de aves y reptiles que se alimentaban de los alados en otoño, si bien es muy difícil de conocer si existe una relación causa/efec­to directa. Así, en las observaciones realizadas en el periodo 1992-2002 en los vine-dos andaluces, se ha notado una reducción en los censos de los contingentes de las aves que se muestran en la Tabla 5.

Tabla 5

Relación de aves cuya presencia se ha reducido en el viñedo (Periodo 19922002)

NOMBRE COMUN

NOMBRE CEENTiFICO

Abubilla

Upupa epops

AlcaudOn comun

Lanius senatur

Alcaudon real

Lanius excubitor

Alzacola

Cercotrichas galactotes

Bisbita arb6rea

Anthus trivialis

Bisbita comun

Anthus pratensis

Carbonero garrapinos

Parus ater

Cogujada comun

Galerida cristata

Colirrojo real

Phoenicurus phoenicurus

Lavandera blanca

Motacilla alba

Mosquitero comun

Phylloscopus collybita

Petirrojo

Erithacus rubecula

Ruisetior comun

Luscinea megarhychos

Tarabilla comun

Saxicola torcuata

Tarabilla norteiia

Saxicola rubetra

Zarzero icterino

Hippolais icterina

 

También se ha notado ese descenso en la presencia de los reptiles Podarcis his­panica, Lacerta lepida, Psammodromus algirus Psammodromus hispnicus.

HONGOS

Referente a hongos, en Italia se ha encontrado una especie entomofilica, Antennopsis gallica Heim y Buchli, que ataca a R. lucifugus, y que, sin embargo, no ha aparecido sobre Kalotermes flavicollispese a que estas dos especies se encuentran en los mismos hábitats en este país (ROSSI y ROSSI, op cit.; BLACKWELL y ROSSI, 1986). No obstante, dicha micofita ha sido citada en la antigua Yugoslavia como parasita de poblaciones naturales de Kalotermes flavicollis (BUCHLI, 1960).

En 1966, el último autor citado señalaba que, en el caso del kalotermitidae, el hongo resultaba mortal para el 75% de las pequeñas colonias criadas en laboratorio.

Aspergillus flavus Link ha sido citado también como un enemigo natural de K flavicollis(AMOURIQ, 1973).

El examen del interior de las galerías de los viñedos de las áreas estudiadas en el presente trabajo ha revelado que existen diversos estadios del desarrollo fenológico de arañas, pertenecientes a las familias Drassidae, Theridiidae, Oxyopidae y Oonopidae, en el interior de las galerías de las cepas. La especie mas frecuente suele ser Drassodes pubescens(Thorell).

Por otra parte, también se han hallado abundantes ejemplares de larvas, ninfas, soldados y alados rodeadas por micelios de hongos, que han sido identificados siguiendo la metodología de PITT (1991). Las especies encontradas han sido Aspergillus niger Van Thieghen, frecuente en el suelo, sobre semillas y restos vege­tales; Aspergillus flavus Link especie considerada, como ya se ha dicho, patógena de la termita; Penicillium citreonigrum Thom, muy frecuente en el suelo y Penicillium decumbens Thom, frecuente también en el suelo y vegetales en descomposición (LOPEZ et al., 1999).

Kalotermes Flavicollis F. Termita de madera seca por aplytec

MEDIDAS DE CONTROL METODOS PREVENTIVOS

Hasta la década de los 70, en la villa se realizaban una serie de labores (limpie­za de la madera y sellado de las heridas con mastic) que servían a su vez como método preventivo de control de plagas. Hoy en día, debido al alto coste que las citadas practicas suponen, estas han caído prácticamente en desuso en la mayor parte de los viñedos de los países desarrollados, puesto que, además, su grado de efectividad es limitado (FERRERO, 1973; SEN-SARMA, 1986).

En el caso de las termitas, como ya se ha comentado anteriormente, la entrada de los imagos en la nueva cepa se hace por los cortes de poda o heridas accidenta­les, por tanto una buena medida preventiva podría ser el sellado de los mismos con una pasta de fácil aplicación (BEESON, 1941; KASHYAP et al., 1984; CASTI­LLO, 1998). PEREZ (1982) Bev() a cabo una experiencia en Jerez, durante 6 años, para determinar la eficiencia del método de sellado de las heridas de poda, con Canker-coat (Hidroxiquinolato de cobre); Kankerdoot, con un 3% de &tido de mer­curio, y Podosan. De todos ellos, el Podosan fue desechado por agrietarse con las variaciones climatologicas y el Canker-coat, que era el que mayor resistencia tenía a los factores ambientales y, por tanto, una mejor efectividad, fue retirado del mer­cado. Con el Cankerdoot se obtuvieron excelentes resultados frente al testigo, ya que en las parcelas tratadas los daños no superaban el 15%, frente al 83% que se alcanzaba en las carentes de pasta.

En Italia, se adicionaba a la pasta para cubrir los agujeros de poda algún deri­vado ciclodienico, como el Dieldrin o el ectoproctos, obteniéndose resultados satis­factorios (PROTA, 1965) (Figuras 32-33).

Recientemente, se han realizado también una serie de ensayos con distintos tipos de pasta sellante presente en el mercado de agroquímicos. Las consideracio­nes que aparecen en la Tabla 6 se han establecido, en cada caso, sobre los cortes de poda realizados en 50 cepas de Palomino fino.

Tabla 6

Tipos de pasta empleados y observaciones de campo

 

COMPONENTES PRINCIPALES DE
LA PASTA

OBSERVACIONES DE CAMPO

Quinosol + Cobre Seca pronto y no cubre bien los cortes
Triadimefon + Resina sintelica Cubre bien los cortes. Buen cuajado incluso en corte húmedo
Betun de asfalto + Alquitrán de hulla con mastic Seca pronto y cubre bien los cortes, Pero no cuaja sobre superficie húmeda

 

La pasta cuyos componentes aparecen reseñados en segundo Lugar ha resultado la mejor evaluada.

Por otra parte, el arranque de las cepas infestadas y su quema constituyen una adecuada medida profilactica para evitar la dispersión de las termitas (HIDALGO, 1993; CASTILLO, 1998) (Figuras 34-35).

CONTROL QUIMICO TERAPEUTICO de Kalotermes flavicollis

Muchos han sido los productos utilizados para el control de las termitas en general y de Kalotermes flavicollis en particular. Así, dentro de las organoclorinas, el Dieldrin, dio resultados muy positivos. De hecho, este compuesto ha sido muy uti­lizado, junto con el Aldrin, en la lucha contra otras especies de termitas que son también plagas de ornamentales o cultivos (SANDS, 1973b;BUTANI, 1974; HOWICK y CREI-,F1ELD,1975; BUTANI, 1976). Por otra parte, en la antigua Yugoslavia se utilizo, junto con el Lindane, en el control de K. flavicollis en fruta­les y ornamentales (KERVINA, op. cit.).

En Italia, las villas se han tratado con Dimetoato al 1% (PROTA. 1987) para intentar combatir tanto aKalotermes flavicollis como a R. lucifugus.

En Francia, se realizaron tratamientos con sulfuro de carbono en viñedos afec­tados por ambas termitas. Por otra- parte, el use de insecticidas clorados (DDT, HCH, Aldrin) solo han dado una eficacia mediana (GALET, op. cit.). Únicamente con el citado Dieldrin se obtuvieron resultados satisfactorios, que permitieron retra­sar el envejecimiento de la cepa.

En el Marco del Jerez se han realizado ensayos con los siguientes productos: Lindano, Phoxin, Fenvalerato, Etoprofos, Dieldrin, Propoxur+Diclorvos, fumigan­te en capsula a base de fosfuro de aluminio que en contacto con la humedad atmos­ferica desprende fosfamina (fosfuro de hidrogeno) (PEREZ, 1982). Los cuatro pri­meros no fueron eficientes, solo el Phoxin tenfa efecto si se limpiaba toda la made­ra enferma. El Propoxur al 5% controlaba al 95% de los individuos, pero presenta­ba problemas de fitotoxicidad. Por su parte, el Propoxur (baja concentración)+Diclorvos solo mataba a los individuos de las galerías exteriores.

La fosfamina era inyectada en las cepas poco afectadas, o sin galerías exterio­res, por unos taladros que se practicaban en el tronco que eran posteriormente sella­dos con albariza húmeda. Los resultados fueron muy efectivos en aquellos casos en los que el producto no se escap6 por existir muchas galerías (PEREZ, 1982).

No obstante, en el resto de las zonas vitícolas que abarcan las observaciones de este texto, el tratamiento de invierno mas extendido y efectivo de los usados en Esparta ha sido el arsenito s6dico, producto muy tóxico, con amplio efecto fungici­da, que ha sido recientemente prohibido.

Nuestro equipo de trabajo ha realizado una serie de ensayos de laboratorio y campo encaminados a buscar medios efectivos sobre el control de Kalotermes flavicollisEntre los resultados de laboratorio hay que señalar que los ensayos de no selección en laboratorio, siguiendo la metodóloga de GONZALEZ-COLOMA et al. (1994), indican que las concentraciones iguales o superiores a 7 p.g/cm2 de azadiractina comercial (0,3%) inhiben fuertemente la alimentación del isóptero, a la vez que provocan un importante aumento de la mortalidad. Este factor llega a ser del 100%, a los 15 dias, con una dosis de 28 i.t.g/cm2. Una inhibición de la alimentación, también estadísticamente significativa, puede obtenerse con concentraciones compren­didas entre los 20 y 40 p.g/cm2 de extractos brutos procedentes de especies de la flora mediterránea, como Daphne gnidium, Anagyris foetida y Chrysanthemum coronarhun (LOPEZ et al., 1998 b).

Otras pruebas de laboratorio fueron llevados en placas de Petri que contenían unos 4 g de madera desmenuzada de vid, sobre los que se dispusieron 100 pseudo­ergados. En cada una de las cuatro repeticiones se realiz6 un tratamiento mediante spray con un volumen de 1 ml de una alicuota de las concentraciones de campo de 20 materias activas. Con las siete que se obtuvieron efectividades superiores a190% (Tabla 7), calculadas según ABBOT (1925), se realizaron ensayos de campo sobre 5 cepas. Se emplearon altas concentraciones durante la etapa de parada vegetativa, pars evitar problemas de fitotoxicidad. La aplicación se efectu6 con mochila de pre-skin previa, con un gasto de unos 250 ml/cepa. La evaluación de la mortalidad se realizo troceando las cepas.

En el caso de las sustancias inhibidoras de la síntesis de quitina, flufenoxuron y hexaflumuron, los resultados se valoraron a partir de los 90 días del tratamiento; en el resto de los casos, a los 8 días.

Tabla 7

Efectividades de las materias activas empleadas sobre 5 cepas.

MATERIA ACTIVA

DOSIS

EFECTIVIDAD MEDIA (%)

CIPERMETRINA 10%

200 ml/hl

95

CLORPIRIFOS 48%

400 ml/hl

100

DIMETOATO 50%

200 ml/h1

90

FENITOTRION 50%

300 ml/hl

89

FIPRONIL

80 g/ha

98

FLUFENOXURON 10%

200 ml/hl

Al cabo de 3 meses 90%

HEXAFLUMURON 10%

150 ml/hl

Al cabo de 3 meses 90%

 

En la nueva normativa sobre Producción Integrada de Uva en Andalucía, se señala a los productos Clorpirifos y Metidation como los indicados para el control de la termita.

Se ha realizado otro ensayo de inyección de una sustancia capaz de emitir gases tóxicos, basado en la técnica de PEREZ (op. cit.), en una parcela con una edad comprendida entre 15 y 20 arios. Previamente, se hablan realizado unas prospecciones para determinar que las colonias de Kalotermes flavicollis estaban bastante activas. Se comenz6 por el descortezado de 10 cepas que se pintaron con pasta sellante, para paliar, en parte, la salida del liquido que se iba a inyectar y de los gases que se des­prenden de este. Posteriormente, se les practico un agujero en la base del tronco con un taladro hasta llegar al hueco central. A través del orificio, mediante una jerin­ga, se introdujeron 100 ml de una disolución de bifluoruro am6nico al 10%. La heri­da se tapo con una pieza de madera y se recubrió con abundante cantidad de pasta selladora. El compuesto introducido, al mezclarse con el agua, desprende vapores de ácido fluorlifdrico, gas menos denso que el sire, caustico y tóxico por inhalación, que tiene la ventaja de tener detectar menor peligrosidad que el fosfuro de aluminio y una baja persistencia (Figura 36).

Al cabo de 7 días, se cortaron y abrieron las cepas. Los resultados obtenidos con la inyección de la disolución de bifluoruro amónico a la semana de su aplicación fueron muy irregulares, debido a ciertas fisuras del tronco, difícilmente obturables con la pasta selladora, pese a su idoneidad, y a lo intrincado de la arquitectura del termitero. Lógicamente, los mejores resultados del insecticida se registraron en las inmediaciones de la perforación realizada, casi el 95% de eficacia. No se han detec­tado sintomas atribuibles a la fitotoxicidad del producto, pese a haberse realizado el ensayo en el mes de abril. Su empleo técnicamente es recomendable para aplicar en diversos tramos del tronco de ejemplares de vid o de otras plantas lechosas que, por su rareza, edad, dimensiones, etc. debieran conservarse, como puede ocurrir en determinados espacios de recintos con valor histórico y/o artístico.

De todas formas, dado el desarrollo oculto de las colonias de la termita, llevar a cabo un buen control químico de las mismas es bastante complicado, debido a la inaccesibilidad de muchas galerías, como ya había sido señalado por FERRERO (1973).

Debe advertirse que de acuerdo con la legislación vigente, solo se pueden emplear aquellos productos fitosanitarios autorizados expresamente por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para el control de las termitas en el cultivo de la vid.

CONTROL BIOLÓGICO DE TERMITAS

Se han realizado diversa pruebas de laboratorio para evaluar virus entomopató­genos para el control de K. flavicollis. AL FAZAYRE y HASSAN (1988) aislaron el Virus de la Poliedrosis Nuclear (NPV) de Spodoptera littoralis, baskdose en los buenos resultados obtenidos por SMITH (1976) con otros isopteros, como era el caso de Nasutitermes exitiosus, Coptotermes lacteus y Porotermes adanisoni. Los citados autores llegaron a la conclusión de que el tratamiento era efectivo cuando se repetía regularmente, en condiciones muy controladas, difícilmente conseguibles a nivel de campo.

Otra de las diferentes facetas del biocontrol, contempla el use de nematodos entomopatógenos (POINAR,1979). Algunas especies de Steinerneina son parásitos obligados de una gran variedad de insectos (GARCIA DEL PING, 1988 y 2002) y concretamente de algunas especies de termitas (KHUONG y GROVER, 1994; ROULANDet al., 1996; GRACE, 1997). Por ese motivo, de larvas muertas de Capnodis tenebrionis L. (Coleoptera, Buprestidae) se aislaron formas infectivas del nematodo Steinernema carpocapsae (Filipjev), que fueron conservadas en formol al 0,1% a una temperatura de 5±1 °C. Posteriormente, los nematodos se extrajeron de la disolución de formol y se lavaron sobre un tamiz de 25p, de luz de malla. A continuación, se introdujeron en una placa de Petri con agua. En dicha suspensión se contabilizaron 10 individuos/ml; de ella se tomo 1 ml que se extendió por el fondo de una placa de 80 mm de diámetro, cubierto con papel de filtro, en la que se introdujeron 35 larvas de K. flavicollis. Se realizaron 10 repeticiones con los opor­tunos controles.

En los contingentes tratados, las larvas comenzaban a morir al cabo de 24-48 h, tras lograr atravesar algunos nematodos la cutícula o entrar por la boca y espirku­los. Entre los 7 y 8 días comenzaban ya a visualizarse los nematodos fuera del cuer­po de los insectos muertos, que constituían el 62% del total.

Para evaluar la acción patógena de A. flavus se aislaron unas colonias de dicha especie para realizar un ensayo de laboratorio. Este consisti6 en introducir 10 lar­vas de K. flavicollis en placas de Petri de 55 mm de diámetro, que contenían 4 g de una mezcla alimenticia compuesta en un 37% de serrín de la vinifera Palomino fino, 58% de una disolución de sacarosa al 4% y 0,04 g de micelio del hongo. Los resul­tados arrojados en las 10 repeticiones pusieron de manifiesto que, en las cajas tra­tadas con el hongo, la mortalidad registrada al cabo de diez días era un 40% supe­rior. Pudo observarse que, tras la ingestión de esporas, estas germinaban en el tubo digestivo del insecto, produciendo hifas que impedían su operatividad, ocasionan­do la muerte del individuo.

Los resultados obtenidos en el ensayo difieren un poco con los expuestos por AMOURIQ(op. cit.) que reflejan una mortalidad del 100% al cabo de los tres (Has. Este hecho puede deberse a que el hongo aislado del medio natural no sea capaz de desarrollar las toxinas necesarias para que su efecto sea potente.

Por otra parte, se han realizado otras pruebas de laboratorio con Bacillus thurin­giensisvariedad kurstakii con el fin de investigar si la termita es sensible o no a la bacteria, que tiene un elevado use en tratamientos agrícolas. Para ello, se realizo un ensayo con 10 repeticiones. En cada caja de Petri de 55 mm de diámetro, en la que se colocaron 4 g de dieta, integrada por un 37% de serrín de Palomino fino, 58% de la solución con la bacteria (a las concentraciones de 12,7 millones UI/m1 y 6,35 UI/ml, por separado) y 5% de agar, se introdujeron 10 pseudoergados. Se estable­cieron 10 cajas de testigo, en las que, en vez de la disolución con el patógeno, se empleo agua destilada.

El ensayo se desarrollo en el interior de una estufa a 25±1 °C y 75% de hume­dad relativa. Los resultados obtenidos, al cabo de 7 días, indicaban que la dosis superior de la bacilacea aumentaba la mortalidad en un 46,69% y la inferior en un 8,3%. Se encuentra pendiente la realización de ensayos a nivel de campo.

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